Los empresarios del Liceo y nuestros artistas

La figura del empresario en la historia del Gran Teatro del Liceo es de una enorme importancia. A diferencia de México, donde los teatros en su mayoría pertenecían al Estado, el teatro del Liceo fue un teatro privado desde sus inicios y hasta finales del siglo XX. Esto significaba una forma específica de gestión: periódicamente salía un concurso público que ganaba la mejor propuesta y así es como se establecía una relación entre la Sociedad de propietarios y la empresa que gestionaba el teatro. Desde 1962 y hasta 1980 esta relación fue descrita en el libro del conserje, uno de los documentos más valiosos y singulares del archivo histórico de este teatro. Más información en El Liceo del siglo XIX

Desde fines del siglo XIX hasta antes de la Guerra Civil española

Joaquim García Parreño (1821-1880)  

Empresario del gran Teatro del Liceo de Barcelona de 1869 a 1870, cuando Ángela Peralta debuta en el papel de Amina en La sonnambula de Vincenzo Bellini. 

Era actor, director y autor teatral. Trabajó en muchos y diferentes teatros tanto en Valencia como en Barcelona y fue una de las personalidades principales del teatro de texto catalán de la época. es uno de los pioneros de la dirección de escena catalana.

Paolo Baraldi

Empresario de origen italiano del gran Teatro del Liceo a partir de enero de 1871, cuando Ángela Peralta interpreta Lucia di Lammermoor, de Donizetti, Il Conte ory de Rossini y hace su concierto de despedida. Pocos meses después de la partida de la Peralta, él también deja de ser empresario del teatro. Era también uno de los mejores barítonos de su época pro lo cantó en muchos otros países y ciudades de España, como Sevilla que lo registra como parte de la compañía de 1869.

Más información en Cantantes




Joan Mestres Calvet (1871-1955)

Empresario del Liceo en dos periodos, de 1912 a 1914 y después de cuatro años, de 1918 a 1930. Fue uno de los más famosos gestores del teatro. Tenía estudios profesioanles de música y antes de lelgar al Liceo ya había sido  empresario de ópera en el Teatro de la Gran Vía, el Tívoli y el coliseo de Lisboa, cuando acabó al revolución portugesa. 

Mestres Calvet es el responsable de la revaloración de las óperas de Mozart en la programación de principios de siglo, que lo tenía casi olvidado por completo. Además de haber sido el que contratara a los Ballets rusos de Diaghilev a Barcelona y  a Chaliapin no sólo como cantante, sino también como director de escena. Su labor fue reconocida internacionalmente, incluso por artistas como Richard Strauss o Igor Stravinsky.

La renovación de repertorio que logra en su gestión es muy importante, pero una de sus más grandes aportaciones es la cantidad de artistas de excelencia mundial que fue capaz de llevar a Barcleona.

Él es quien contrata a Fanny Anitúa en la temporada 1924-1925, para interpretar el papel de Amneris en la producción de Aida. Más información en Cantantes   



Josep Rodés i Huguet 

Fue empresario del teatro desde 1930 y hasta 1932, una de las épocas más conflictivas del teatro. Al enterarse del éxito de la última película en Madrid de la estrella de cine mexicana José Mojica, quien era también cantante de ópera, decide invitarlo a cantar Il barbiere di Siviglia de Rossini.

Desgraciadamente esta invitación terminó en el único fracaso de la carrera del tenor mexicano y de Josep Rodés como empresario. Al parecer se organizó una claque de maridos celosos del interés que el cantante mexicano despertaba en las mujeres españolas. Más información en Cantantes

El empresario que trabajó con más mexicanos

Joan Antoni Pàmias (1903-1980)

Fue empresario del Gran Teatro del Liceo de Barcelona desde 1947 hasta su muerte. Él fue quien contrató a casi una veintena de artistas mexicanos que incluyeron: cantantes, directores de orquesta. compositores, libretistas y escenógrafos.El único en toda la historia del Liceo que ha programado ópera mexicanas.  (Para más información ir a Nuestros compositores y sus obras ).

Las diferentes experiencias de nuestros artistas con él van desde el respeto profesional y el agradecimiento, hasta la crítica y la acusación de tratos injustos. Lo que debemos reconocer es que permitió el estreno de tres óperas mexicanas en el Liceo, en una época en la que nuestros países no tenían relaciones diplomáticas y que reconoció el talento mexicano.

(Para mayores detalles click en Nuestros artistas y en El Liceo del siglo XX)

Es precisamente con este empresario que suceden tres casos muy polémicos e incómodos de artistas cuyo contrato fue cancelado o no se pudo llevar a cabo. 

El trabajo mexicano durante el consorcio


En 1980 el tipo de gestión del teatro cambió por completo, al igual que la presidencia de la Sociedad de propietarios del Gran Teatro del Liceo. con la muerte de Joan Anton Pàmias se hizo evidente e ineludible la necesidad de un cambio en la gestión del teatro que estaba en una época de plena decadencia artística. En ningún país europeo seguía existiendo un teatro privado con la forma de gestión del siglo XIX. Ante el peligro de desaparición del Liceo  el primer gobierno de la Generalitat de Catalunya creó, junto al Ayuntamiento de Barcelona y la Sociedad del Gran Teatro del Liceo, el Consorcio del Gran Teatro del Liceu, al que se sumarían posteriormente la Diputación de Barcelona y el Ministerio de Cultura, este conjunto de instituciones tendría a la cabeza un director artístico y un gerente administrativo. Este tipo de gestión duró hasta el incendio de 1994.  (Más detalles en El Liceo del siglo XX)

Lluís Andreu (1934-2014)

Tomó las riendas artísticas del Liceo en 1981, fue el primer director artístico del consorcio y lo hizo formando equipo con Lluís Portabella, gerente del Liceo y conocido mecenas que dirigió el ciclo de conciertos privado Pro Música de Barcelona. Con Andreu el Liceo vivió una época dorada, con la presencia continua de grandes divos como Alfredo Kraus, José Carreras, Plácido Domingo, Jaime Aragall, Luciano Pavarotti, Mirella Freni, Montserrat Caballé, Agnes Baltsa, Elena Obraztsova, Simon Estes, Piero Cappuccilli, Joan Pons, Matti Talvela y un largo etcétera de voces de prestigio internacional, que incluyó el debut de dos de nuestros tenores: Francisco Araiza y la joven promesa que desapreció Miguel Angel Cortés.

Además de una mejora notable en los cuerpos estables del teatro: coro y orquesta, esta gestión se distinguió por abrir el teatro a la sociedad catalana de una manera más clara. (Más detalles en Cantantes)

Albin Hänseroth (1939-2004) 

Fue director artístico de 1990 a 1996. Fue una gestión muy reconocida dentro y fuera de España.  Se caracterizó por romper estereotipos, por abrir el Liceu al público en general incluso aunque le provocara problemas con la propia institución, pero sobre todo, fue el director artístico durante los terribles años del incendio de 1994 y el principio de la reconstrucción. Dentro de la historia no oficial se reconoce su trabajo proque fue el artífice del fin del monopolio de la mítica Montse Caballé y su hermano Carlos, así como el creador de la personalidad novedosa y sofisticada que el teatro conserva hasta la fecha. Su trabajo en la dirección del Liceu está considerado como un significativo paso transformación de este teatro en un moderno cento lírico europeo, a la altura de los mejores teatros del contiente y el mundo. Gran conocedor de la actualidad operística y musical española e internacional, fue también un apasionado amante y conocedor de la ciudad de Barcelona y de la cultura catalana que conoció y amó honestamente.

El fue quien contrató a Fernando de la Mora y creyó lo suficiente en su talento como para hacerlo el sustituto de Luciano Pavarotti e invitarlo cuatro temporadas. (Mas detalles en Cantantes).

El Director artístico que creyó en los talentos masculinos mexicanos


Joan Matabosch (1961- ) 

Sociólogo y periodista, uno de los mayores especialistas en la ópera con los que cuenta Barcelona, fue director artístico del Liceo durante diecisiete años y actualmente es el director artístico del Teatro Real de Madrid.  Presidente de ópera Europa y uno de los responsables de que el Liceo se convirtiera en un teatro de referencia en Europa, con programaciones novedosas y arriesgradas.

Al parecer fueron nuestros tenores los que llamaron más su atención, ya que contrata a cuatro de ellos y a un barítono durante su gestión. Dos de ellos que se convertirían en tremendamente mediáticos (Rolando Villazón y Javier Camarena), lo que nos lleva a pensar en un gran conocedor de voces. (Más detalles haciendo click en Cantantes)

Pero también fue él quien llamó a nuestro más exitoso director de escena, Francisco Negrín, y a nuestro maestro interno más internacional Rogelio Riojas Neolasco a quiénes programó en varias temporadas. (Mas detalles haciendo click en Artistas fuera de escena)

Joan Matabosch, director artístico
Joan Matabosch, director artístico

La Directora artística actual y las nuevas voces mexicanas

Christina Scheppelmann (1965- ) 

Proveniente de un teatro de oriente medio, es la primera mujer que dirije los destinos artísticos del Gran Teatro del Liceo de Barcelona. Antes había estado encargada de la ópera de Washington y había sido coodirectora artística de La Fenice de Venecia. 

Christina Scheppelmann, directora artística
Christina Scheppelmann, directora artística

Su gestión se ha caracterizado por regresar a las óperas tradicionales y tratar de incluir títulos de los cuatro siglos que tiene de historia la ópera. 

Ella contrata a la primera mujer mexicana en cuarenta años, Maria Katzarava. También trae a uno de nuestros tenores jóvenes más sobresalientes, Arturo Chacón, a una sustitución de último momento, que resultó tan bien que se vuelve ya un invitado frecuente. Le da oportunidad también a uno de nuestros más jóvenes valores: Germán Olvera y por supuesto invita constantemente a nuestro tenor más famoso, Javier Camarena. 

Su apuesta en cuanto a los mexicanos ha sido por el talento joven.